
Recién había llegado a Costa Rica con su esposa Jennifer y sus hijos pequeños y se había topado con una manada de salvajes, desordenados y desconsiderados Hijos de Pastores en su primer campamento, sin embargo a pesar de todo realmente era un tipo agradable y sociable con el que uno se podía llevar bien y conversar.

Aquel joven con espíritu rebelde sin causa creció y se convirtió en un alma que corre libre como el viento tras sus sueños. Hablar sobre las cosas que han pasado en estos años es comenzar una lista interminable. Consejos, apoyo, amistad, trabajo, fe. Cuando miro las páginas de esta historia reconozco que es un verdadero privilegio tener un amigo tras los pasos de uno, aconsejandonos y acompañandonos para seguir en pie de guerra en esta maravillosa aventura que llamamos vida.
Aún me queda mucho por aprender. Tenemos mucha vida, proyectos y sueños por delante. Llegará el día en que correremos por sendas y caminos diferentes, pero hoy no será ese día. Hoy estamos al pie del cañón. Como amigos, compañeros y hermanos. Firmes, y dispuestos a cumplir ese gran sueño. Hasta el final. Gracias Jon por compartirlo. Por seguir creyendo en toda una generación de jóvenes que se levanta en Costa Rica para cambiar la historia de su país. Por tener fe en quienes nadie más tuvo fe. Por enseñarnos a soñar, y luchar por lo que amamos.
Feliz cumpleaños amigo!!
Feliz cumpleaños amigo!!
Sin palabras, mi jóven amigo. Recibo tus palabras como una colonia costosa. Jon
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